Soy Peter. Soy sueco y llevo ya un buen tiempo viviendo acá. Ya sé lo que van a decir: vengo del país donde supuestamente somos más fríos que el hielo. Pero estando acá me encontré con una paradoja que me tiene dándole vueltas al coco.
Siento que en Chile la gente es increíblemente amable y la “buena onda” sobra para la talla rápida, pero hay una barrera invisible para pasar de ese conocido simpático a una amistad real. De esas de confianza, de las que te invitan a un asado o te llaman para un panorama un fin de semana porque sí.
Me da la impresión de que si uno no viene con el “pack” armado del colegio o de la universidad, entrar a un grupo de amigos es una misión casi imposible. Todos son súper telas, pero cada uno está muy en su metro cuadrado.
No es una crítica, es una duda genuina porque me interesa mucho la sociología detrás de esto. No sé si es el ritmo de vida de hoy, si somos una sociedad más cerrada de lo que parecemos, o si simplemente el celular nos quitó ese impulso de esforzarnos por conocer gente nueva.
Me gustaría saber su perspectiva:
* ¿Creen que esa barrera existe o es solo mi impresión como extranjero?
* ¿Les ha pasado a ustedes, incluso siendo chilenos, que les cuesta conectar con gente nueva después de los 25 o 30?
* ¿Qué creen que nos falta para que sea más fácil romper ese hielo y conectar de verdad?
Los leo, me interesa mucho entender cómo lo viven ustedes.
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